Su cambio de look es radical. Desde hace algunos años, Marcelo Tinelli fue renovando su vestuario hasta convertirse en un referente de la moda. Fue imagen de Etiqueta Negra y, en 2010, optó por un estilo mucho más audaz: “Decidí jugar más con los colores cuando descubrí la línea que largó Tom Ford después de alejarse de Gucci”, cuenta.
–¿También estás al tanto de lo que pasa en el mundo de la moda?
–Sí, claro. Cuando fui a la primera casa Tom Ford, de cuatro pisos, en Milán, me caí de espaldas. Es increíble. Llegué con Federico Ribero y me desmayé. Yo quería escaparles a los trajes negros, grises, azules… Y ahí encontré los pantalones cuadriculados.
–Algunos de tus equipos son bastante jugados. Tenés un saco con estampado de flores que fue el comentario de todos.
–[Ríe.] Yo me animo. El saco floreado impactó mucho. La responsable de todo es mi vestuarista, María Vilariño, que es una jugada total. Cuando me dijo que para el primer programa me quería vestir de rosa, le dije: “Pará un poco”. Pero después me puse el traje y me pareció increíble. Este año viene el moño, es la última moda, y lo voy a usar en el programa. Todo esto no existe en Argentina, pero creo que vendería muy bien acá.
–De hecho, entiendo que sos la cara de una nueva maison.
–Este año me va a vestir Liguria, una marca nueva que está haciendo la ropa que me gusta. Vinieron a Ideas del Sur y me dijeron: “Te queremos vestir, queremos hacer una marca con vos”. Es más, querían que fuera la cara de la firma en la campaña gráfica, pero me dio pudor. Puedo hacerlo en la televisión, en una nota en ¡Hola! Argentina, pero no me siento cómodo jugando al modelito. Lo de Liguria es tremendo: trajeron telas increíbles desde India, le encargan los pañuelos al mismo tipo que se los hace a Tom Ford…
–¿Cuál es tu límite a la hora de vestir?
–Mi límite está en mi gusto. Simple: no me pongo nada que me resulte feo.
Fuente: Hola! Argentina