Ambas portadas, crease o no, son de Vogue: Turquía y Japón.
Y en ambas se ha usado el mismo outfit: un mono de pedrería de Dolce & Gabbana.
En una aparece Karolina Kurkova y en la otra Bianca Balti. ¿Casualidad? ¿Falta de originalidad? ¿Estrategia para dar que hablar? El debate está abierto.
Mientras que la edición al frente de Anna Dello Russo ha vuelto a confiar en Giampaolo Sgura para la producción de su editorial, la versión turca ha elegido al fotógrafo Alexei Hay.
Fuente: Trendencias