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El Museo Christian Dior en Granville (Francia) presenta "Le Grand Bal", una exposición que recorre la historia de los grandes bailes, del siglo XVIII a nuestros días y que es también un homenaje al propio Christian Dior, a su talento y refinamiento y a su pasión por los trajes de fiesta, que alcanzó su máxima expresión en ocasión de los grandes bailes de la postguerra.
"La idea era contar la historia de los bailes de ayer y de hoy a través de un modisto que, fascinado por el espíritu de las grandiosas fiestas y el lujo del pasado, quiso retransmitirlo sobre sus creaciones", precisa Vincent Leret, organizador de la muestra.
El museo inaugurado en 1997 – instalado en 'Les Rhumbs', la casa de infancia del maestro, fue para esta ocasión, transformado en un pequeño palacio, donde una sesentena de maniquíes en magníficos vestidos, ocupan las dos plantas y las grandes escaleras, como siluetas furtivas que suben y bajan con el son de románticos valses de Strauss como fondo musical.
Arlequín, Marivaux, México o Cenicienta son los evocativos nombres de algunas de estas creaciones, la mitad de las cuales son fruto de la imaginación y creatividad de Christian Dior y la otra, en su mayoría, a su más célebre sucesor, John Galliano, entre las cuales se destaca Midnight Poison, el deslumbrante vestido origami que la actriz Eva Green lució en el film publicitario para el perfume Poison en 2007.
Pueden verse también varios vestidos y disfraces realizados por Dior para el mítico baile, que bajo el tema de Máscaras y Dominós, Charles de Beistegui ofreció en 1951 en su Palacio Labia, en Venecia –calificado como 'el Baile del Siglo'– uno de los eventos más fastuosos de la post-guerra, a la que asistieron 1500 invitados, entre ellos Orson Welles, el Aga Khan, Salvador y Gala Dalí, el marqués de Cuevas o la millonaria Barbara Hutton.
En los dos pisos, la exposición reúne pinturas, fotografías (el propio Dior disfrazado de león para el Baile de los Reyes y Reinas de 1949; para el cual se disfrazó de "Rey de los animales" o en dandy para el Baile de los Artistas de 1956) o delicadísimos escarpines bordados en pedrería. Mientras, en el jardín de invierno, se exponen accesorios para el baile (carnets de baile, abanicos, etc) provenientes de una colección privada y expuesta al público por primera vez.
La segunda parte de la exposición cubre el período de 1980 a nuestros días en el que se evoca el renacimiento de ciertos grandes bailes como el de Debutantes, que se lleva a cabo cada año en el parisino Hotel Crillon o el segundo Baile de los Artistas para el que Galliano se inspiró en los grandes maestros como Goya, Velázquez, Rembrandt o Vermeer en ocasión del 60º aniversario de la maison Dior en el palacio de Versalles en 2007.
Fuente: YoDona
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