Europa avisa: nunca estuvieron más de moda las prendas orientales como ahora.
Kimonos, vestidos de seda y fajines se renuevan esta temporada con explosivos tintes, manchados y estampados florales, en colores como el azul klein o amarillo neón.
Ya lo avisó hace unos años Madonna en su vídeoclip "Nothing Really Matters" donde impresionó con pelo, maquillaje y kimono al más puro estilo japonés, así como la estética de la exitosa película "Crouching Tigger".
También podemos adaptar a nuestro look más casual alguna chaqueta kimono más sofisticada con bordados en hilo de oro y brillos de seda.
Esta tendencia del lujo asiático también se vio en los desfiles de alta costura de Dior, Alexander McQueen o Louis Vuitton, en los que nos transportaron a emblemáticas rutas ricas en tapices, muselinas, encajes y detalles de incrustaciones de joyas preciosas.
Fuente: Revista Glamour