En los años '50 las mujeres lucían sus curvas. Eran voluptuosas y los pechos granden eran sinónimo de ser socialmente actractiva. En los '60, apareció el modelo "Twiggy". Se perdieron las curvas y se ocultaron los pechos. En los '70, las mujeres volvieron a trabajar y las formas, de a poco, comenzaron a ponerse otra vez de moda. 1980 fue una década de mujeres escaladoras corporativas que, irónicamente, fueron escondidas debajo de solapas y enormes hombreras. En los años '90, series como Baywach pusieron a las curvas otra vez en primer plano. Pero hacia fines de esa década comenzó el dominio del estilo Kate Moss, con modelos ultra delgadas y lánguidas. Llegó el 2000, con una figura andrógina como protagonista. Y hoy, vivimos un regreso a las formas. Te invitamos a hacer un recorrido histórico por el costado más sensual de las mujeres: sus curvas.